,

Crónica Atleti-Barça: Un punto de respeto

Un gol de Dembélé en el 89’ acabó con las esperanzas rojiblancas en un partido conservador de ambos equipos

Por @antonturan

La historia se repite. No pudo ser ayer el día en que Simeone lograra sacarse, por fin, esa espina clavada de no haberle ganado todavía al FC Barcelona en Liga. Ni siquiera con la ‘pantera’ volviendo a rugir, desencadenando la tormenta y poniendo líderes a los suyos hasta el 89’.
El conjunto rojiblanco llegaba a este partido después de ​vencer​​ al Athletic de Bilbao ‘in extremis’ y de derrotar a un Dortmund intratable esta temporada, líder de la Bundesliga. Por su parte, los blaugranas se presentaban con alguna que otra duda después de perder en el Camp Nou contra el Betis y de empatar contra el Inter de Milán. También lo hacían con un Dembélé en entredicho debido a sus problemas de disciplina, pero que acabó aguando la fiesta a los locales anotando el gol del empate a un minuto del final.

Para este encuentro, el Cholo salió con su 4-4-2 distintivo con el once previsto: Oblak; Arias, Saviç, Lucas, Filipe; Rodri, Koke, Saúl, Lemar; Griezmann y Costa. El planteamiento del entrenador rojiblanco se basó en un repliegue con las líneas muy juntas para tapar bien todos los espacios y de esta forma poder buscar el robo y la salida a la contra con rapidez. ADN Simeone.

El ‘txingurri’ Valverde, para evitar riesgos después de los 4 goles encajados en el anterior partido, optó por una especie de 4-4-2 con un mediocampo muy poblado para tratar de dominarlo y tener la posesión. Para lograr estos objetivos, el técnico vasco decidió incluir a Semedo en el lateral derecho y a Sergi Roberto en medio campo. También le dio la titularidad a Umtiti en el que era su primer partido después de la lesión. Al francés lo acompañaron Ter Stegen; Semedo, Piqué, Alba; Busquets, Arthur, Vidal, Sergi Roberto; Messi y Suárez.
El partido, caracterizado por la absoluta igualdad y la ausencia de ocasiones, se inició con el mosaico más grande de la historia del Atlético luciendo en las gradas del Metropolitano: “Eres de España aureola y de fútbol el coloso”, rezaba el tifo inspirado en la frase del Himno del Metropolitano. Tras este mosaico daban comienzo unos primeros 45 minutos en los que no sucedió absolutamente nada, más allá de la lesión de Sergi Roberto y la amarilla mostrada a Lucas por una falta totalmente inexistente. Los dos porteros observaban plácidamente el desarrollo del encuentro sin ni siquiera inmutarse. Los únicos acercamientos para el Barça fueron dos tiros libres de Messi sin peligro alguno; y para el Atlético un despeje envenenado de Piqué, que ni cerca estuvo de sorprender a Ter Stegen.

La segunda mitad, que se inició con la entrada de Rafinha por el lesionado Sergi Roberto, seguía el mismo guión que la primera hasta que los rojiblancos decidieron aumentar el ritmo a 20’ del final. Poco a poco se iba caldeando el ambiente, ayudado también por alguna decisión inoportuna del colegiado Gil Manzano, situación que alcanzó su punto álgido con el rifirrafe entre Costa y Umtiti en el minuto 71’, en un enfrentamiento que acabó con amarilla para ambos. El partido se volvía bronco, y ese era el escenario ideal para que Diego Costa rugiese de nuevo después de 17 jornadas de Liga sin marcar. Era el minuto 70’; Griezmann colgaba un córner al segundo palo donde emergía la figura del ’19’ rojiblanco, aprovechándose de su potencia para ganar en el salto a Rafinha y anotar el 1-0 de cabeza.

Se desataba la euforia en la grada y el brasileño lo celebraba con rabia; mucho tiempo sin gritar un gol. Pero en medio de la euforia, cuando todavía no había acabado la afición rojiblanca de celebrar el tanto, el goleador brasileño se tenía que marchar lesionado. Otra vez. En su lugar entraba al campo Correa, que a la primera que tocaba ya creaba una jugada de peligro. Junto con Vitolo, que había entrado sustituyendo a Lemar, el equipo parecía que tenía algo más de oxígeno y se soltaba. A partir de ahí se produjeron unos minutos de frenesí en los que el Barcelona, después de dar entrada a Dembélé y a Malcom, fue metiendo poco a poco a los rojiblancos en su área. En el 89’, a un minuto del final, Messi filtraba un pase con la puntera para que el discutido Ousmane Dembélé llegase por la derecha y batiese a Oblak después de un gran amago. El ‘mosquito’ galo, que no se había pronunciado todavía acerca de sus supuestos problemas de disciplina, decidió responder en el campo dándole el empate a su equipo. La afición rojiblanca no se lo podía creer: se escapaban los tres puntos y el liderato a un minuto del final. Toca seguir remando!

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *