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Y la partida acabó en tablas

Por Luis C. Arcos

El partido entre el Atlético y el Barcelona prometía ser un espectáculo. Así nos han tenido, al menos, acostumbrados en los últimos años. Con tensión, presión, ocasiones, y con mucha intensidad. Pero no. Ayer tocó sacar el tablero, y jugar una partida táctica a máximo nivel.

El Metropolitano se vistió con sus mejores galas, con un tifo digno de ocasiones como las de ayer. Ayer, el Metropolitano se empeñó en empezar a recuperar el espíritu del Calderón, y hubo momentos en los que empezó a tenerlos. Cada día tiene mejor pinta.

Pronto se vio por dónde iba a ir el partido. Valverde, poniendo en liza un claro 4-4-2, más preocupado de no perder el balón en zonas comprometidas, y no dar, con ello, una ventaja al equipo rojiblanco, que sabe como nadie sacar provecho de errores ajenos. El Atleti dando la posesión al Barcelona, desde el saque inicial. Sin prisa, bien colocados en el terreno de juego, sin dejar a Busquets mucho espacio, sabedores que es de donde salen muchas de las jugadas de creación del Barcelona. El Cholo y Valverde empezaron su partida. Cada uno con sus fichas. Cada uno con sus argumentos.

El primer tiempo fue pasando, y las ocasiones brillaban por su ausencia. El único balón que llegó a la portería del Barça, fue un mal despeje de Piqué a las manos de su portero. Y mientras, Oblak, seguía calentando. Un partido super táctico. Un partido para los amantes de los planteamientos, y su ejecución en el campo, pero no muy brillante de cara al espectador, que no veía ocasiones de peligro. Así se llegó al descanso sin pasar ni pena ni gloria. Con un equipo, como el Atleti, que empequeñeció el ataque blaugrana. Ni un tiro a puerta con el potencial que tiene.

La segunda parte arrancó de la misma forma. Un Atleti sin prisas esperando su oportunidad, que a punto estuvo de tener, en una gran asistencia de Griezmann al corazón del área pequeña, y a la que Diego Costa no llegó por los pelos. Ahí se vio sobrevolar el primer gol del partido. Pero no pudo ser. Habría que esperar a la siguiente.

Y no tardando mucho, viendo la falta de tensión en ciertas fases del partido, se encargaron, entre Gil Manzano, y Latre, desde el VAR, de darle el picante que le faltaba al partido. Centro al interior del área blaugrana, y mano clamorosa de Arturo Vidal. Cuando todos pensábamos que, al pedir Gil Manzano la opinión al VAR, con las cámaras desde distintas posiciones, se iba a pitar ese penalty, no. Sorpresa. Latre, en el asiento de la sala del VAR, debió de estar, en ese momento, sintonizando otro canal. Se dejó seguir el juego. Otro penalty no pitado este año a favor del Atleti, con VAR incluido. Villarreal, Real Madrid y Barcelona han sido testigos de ello. Poco se ha ganado con el VAR. La verdad.

Pero pronto se hizo justicia. Llegó una jugada a balón parado, a favor del Atlético. Y, como en los últimos tiempos, sacando provecho los jugadores rojiblancos. Testarazo en el segundo palo de Diego Costa, que, rompiendo su sequía goleadora en la Liga, donde no marcaba desde febrero, consigue enviar el balón al fondo de las mallas. Era el minuto 79, y todo hacía ver que los tres puntos se podían quedar en el Metropolitano.

El Barcelona empezó a achuchar, pero el Atlético seguía firme. Sólo pudo llegar el primer tiro a puerta, por parte de Messi, tras una falta inexistente, con lanzamiento flojito, por encima de la barrera, a las manos de Oblak, que estuvo sin trabajo hasta ese momento. Y así, hasta que llegó un desajuste defensivo que, en el minuto 90, propició que Dembelé, el señalado por sus indisciplinas, encarase sólo la portería de Oblak, y con un chut, que tocó en la pierna de Oblak, primero, y en la de Lucas Hernández, sobre la línea, después, vio como subía el empate al marcador del Metropolitano. Un empate conseguido por un Barcelona que sólo disparó dos veces a puerta en el Metropolitano, debido al partido tan completo que hizo el Atlético.

Un partido el de ayer, que me deja varias sensaciones. Una, que el entramado defensivo del Atlético sigue siendo fiable. Más flojos, probablemente, que temporadas atrás, pero muy fiable. De ahí seguirán saliendo muchas victorias y grandes logros. Dos, que Vitolo está volviendo a ser el jugador que fichó el Atlético del Sevilla. Un jugador que se mueve perfectamente de espaldas a la portería, que defensivamente aporta muchísimo a este sistema, y que pronto, como alguno que otro se despiste, puede ser parte del once titular de este equipo. Tres, que Lemar tiene que aportar mucho más a este equipo. Ha sido muy grande el esfuerzo, y el desembolso realizado por el Atlético, y ya se deberían empezar a recoger esos frutos. Cuatro, que Koke es un jugador insustituible en este equipo, y que cuando está en el campo se nota muchísimo. Cinco, Griezmann cada día me gusta más en su faceta de conductor. Son tremendos sus pases, siempre con mucho sentido, y llamado a ser, por fin, este año Balón de Oro. Otra cosa sería completamente injusta. Y, por último, otro gran partido táctico del Cholo, puesto que es difícil conseguir anular a un equipo como el Barcelona, y conseguir que sólo pueda rematar dos veces a portería en los 90 minutos. A poco que esto vaya mejorando, las piezas vayan acabando de ensamblar, y los jugadores importantes empiecen a aparecer, vamos a ver a un equipo con opciones de luchar por todas las competiciones. Por las tres.

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