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El esperpento del Balón de Oro

Por Luis C. Arcos

Se va acercando el día de la gala de la entrega de los premios del Balón de Oro, y ya se van viendo, y sintiendo los tentáculos del tito Floren. Otro año más. Mucho estaba tardando. Atrás quedaron los años de bonanza madridista, con el eterno nominado al premio, y premiado, injustamente en la mayoría de ellos, donde la campaña mediática hacía de las suyas para ponerle el premio en bandeja.

Las cosas parecía que habían cambiado este año, con la salida del innombrable hacia tierras italianas. Ahora parece que el portugués no debe ser de la partida para este tipo de premios. Ya no. Pero, a rey muerto, rey puesto. Necesitaban un recambio. Y así, de la nada, aprovechando que una selección, como Croacia, que nadie contaba con ella para el último Mundial, se plantaba en la final, encontraron al jugador que podía ser su sucesor. Modric. A partir de ahí, todos a trabajar para quien les da de comer.

Increíble lo que está sucediendo este año. Teniendo un jugador, que este año está por encima del resto, como es Antoine Griezmann, aprovechando el mal año de Messi, y que ha conseguido grandes logros deportivos, es deleznable que no se le quiera premiar como se merece. Un año en el que ha sido campeón de la Europa League con el Atlético de Madrid, siendo máximo goleador, y nombrado mejor jugador de la final, rubricando su gran partido con dos goles. Un año, en el que ha sido campeón del Mundial, donde fue el conductor del juego de ataque de su selección, y donde también le nombraron mejor jugador de la final. Una final, ganada a la Croacia, dicen, de Modric. Una Croacia que llegó a la final del Mundial, a base de eliminatorias pasadas a los penaltys, desde los Octavos de final. Una Croacia que, de no ser por la calidad de Perisic, y los goles de Mandzukic, dónde habría quedado? Una Croacia que pudo haber quedado apeada en Octavos por la todopoderosa Dinamarca, de no haber sido por la tanda de penaltys. Esa tanda de panaltys donde el héroe no fue Modric, sino el portero de la selección croata. Un año, en el que Griezmann ha ganado la Supercopa de Europa con el Atlético de Madrid, al Real Madrid de Modric. Pero no. No se le quiere dar el mérito que le corresponde.

Ya van saliendo medios, hoy precisamente el Marca, que están preparando al personal con que el premio, este año va a ir a parar a Modric. Un Modric que, aún habiendo ganado una Champions, de forma colectiva, no se le recuerda ningún partido en el que fuese protagonista. Un año, en el que el Madrid pasó como segundo, en una discreta fase de grupos, y donde premió más la fortuna del equipo madridista, que el buen juego. Un año en el que ha sido tercero de la Liga, por detrás del equipo de Antoine Griezmann. Un Modric que ha llegado a la final del Mundial con su selección, como ya contaba antes, a base de eliminatorias pasadas a los penaltys, desde los Octavos de final, hasta llegar a la final, donde hincaron las rodillas ante la Francia de Griezmann. Tremendo.

Y, a todo esto, después del Mundial, Modric desapareció. Se ha metido en su cueva. Y sólo va a aparecer para acudir a la gala de la entrega de los premios del Balón de Oro.

Pero los medios deportivos casposos están haciendo su trabajo para quienes les dan de comer. El periodismo más rancio, con sus periodistas afines a la casa blanca, haciendo campaña para que la estirpe continúe, aunque sea de forma injusta. Vamos, como siempre. Dónde están los periodistas objetivos? Ah, vale. Que ya no hay.

Mientras, Antoine Griezmann a lo suyo. A seguir conduciendo al Atleti hacia grandes logros. A seguir demostrando que es un jugador top. A presentar su candidatura a base de números, y no de hooliganismo periodístico. Probablemente, haya tenido temporadas más completas que esta el francés, si. Probablemente, podría haberse llevado el Balón de Oro si hubiese marcado el penalty de la final de Milán. O no. Quién sabe. Después de todo lo visto… Después de ver que en los premios Marca de la Liga del 2014, donde el Atleti salió campeón, que no hubiese ningún premio para ningún jugador del Atleti, donde Courtois igualó con Liaño el récord de imbatibilidad (caso curioso, donde se dio el trofeo a mejor portero a Keylor Navas, portero del Levante, que casualmente había fichado por el Madrid para la siguiente temporada), con un Diego Costa colosal, y un bloque de ensueño, qué más podemos esperar de este tipo de premios. Pues eso. Que hay mucho estómago agradecido. Y que, año tras año, todo seguirá igual.

Tal vez, y digo tal vez, este año las cosas cambien. Tal vez, el Balón de Oro, este año, sea para Griezmann. Esa es la información que manejamos desde Radio Neptuno. Y me alegraré mucho por el jugador rojiblanco, sobre todo, porque le hace mucha ilusión, pero yo no creo en estos premios. Nunca he creído, y nunca creeré. Porque me parecen una pantomima del poder, para restregar su “poder” ante el resto. Allá cada cual con su conciencia. Pero yo no voy a participar de este esperpento. Lo siento.

Dicho todo esto, Griezmann, Balón de Oro. Justicia. Y con todo el merecimiento.

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