, ,

Betis 1-0 Atleti: El árbitro y la mala fortuna frenan la ilusión rojiblanca

El Betis se lleva la victoria con polémica gracias a un gol de penalti

No pudo ser hoy. Como viene siendo costumbre en los últimos tiempos, el Atlético desaprovecha de nuevo una gran ocasión de recortarle puntos al FC Barcelona en la pelea por el título. Y lo hacen con una dosis de polémica, ya que el árbitro se comió un claro penalti a Morata que hubiera significado el 0-1.

Setién, con el partido de Copa frente al Valencia en mente, no presentaba demasiadas rotaciones en el once, más allá de la aparición del joven canterano Kaptoum. A este lo acompañaban Pau López; Barragán, Mandi, Bartra, Feddal, Francis; Guardado, Canales, Joaquín y Sergio León.

Por su parte, Simeone no podía contar para este trascendental partido con Saúl y Koke, además de los Saviç, Costa y Godín. El argentino puso en liza un once formado por Oblak, Arias, Giménez, Lucas, Juanfran; Rodri, Thomas, Correa, Lemar; Griezmann y Morata. Este último, recién llegado del Chelsea, hacía de esta forma su debut oficial con el equipo rojiblanco.

El encuentro comenzó como se esperaba: el Betis llevando la posesión y el Atlético esperando, compacto, para salir a la contra con peligro. La primera parte transcurrió sin a penas ocasiones; más allá de un cabezazo de Feddal en un córner que Oblak salvó con una extraordinaria intervención; un intento de remate de tacón de Morata u otro tiro manso del delantero, tras una contra con Griezmann, a las manos de Pau. El debutante estaba cuajando un buen partido; realizaba buenos movimientos y se implicaba en tareas defensivas. Así, la primera mitad, que había empezado con mucho ritmo pero sin un dominador claro, terminó con un mejor Atlético, que veía una oportunidad desperdiciada en un centro de Correa que Morata ya esperaba en boca de gol.

La segunda parte comenzaba con el Atlético mejor plantado. Los rojiblancos querían ir a por el partido, conscientes de la gran oportunidad que se les presentaba para recortar puntos al líder en la lucha por el título.  Simeone sustituía a Arias, con amarilla, por Filipe, y colocaba así a Juanfran por su lado natural. Minutos después, Setién retiraba a Bartra, con molestias, por Sidnei.

En el 55’ llegaría un momento clave del partido. Tras una gran jugada, Álvaro Morata se internaba en el área a punto de rematar a portería, cuando el defensor bético Feddal se tiraba para sacarle el balón. La entrada no parecía limpia. Morata pedía penalti desesperado y los jugadores se comían al árbitro, pero este no señalaba nada, cuando la repetición mostraba claramente cómo el marroquí había barrido la pierna de Morata para derribarlo antes de tocar balón con la otra. Penalti clarísimo que se comía el árbitro y, puede que fruto de la soberbia y/o terquedad del colegiado, el VAR. Increíble cómo el organismo no entró a valorar la jugada e impartir justicia.

Tras esta dosis de polémica generada por el error arbitral, llegaría la de mala fortuna para los rojiblancos. Minutos después de una volea desviada de Morata, una jugada sin aparente peligro del Betis acabaría con el segundo momento clave del partido: el centro realizado por un jugador verdiblanco se estrellaba contra la mano del recién entrado Filipe Luis, cortando así la trayectoria de este. El brasileño había saltado con el brazo extendido sin ver el balón, y el colegiado decretaba penalti. Canales, sin duda el hombre más destacado del conjunto de Setién, era el encargado de anotar la pena máxima.

A partir del gol el Atlético lo seguía intentando, sobre todo a través de Griezmann y el recién ingresado Vitolo, pero la mala fortuna proseguía: en el 66’, Antoine realizaba un tremendo disparo que se estrellaba, como no, en el palo. El francés no se lo podía creer y el partido se escapaba poco a poco.

A partir de ahí, Simeone sacaba toda la artillería dando entrada a Kaliniç por Correa en busca del empate. Fuera como fuese, hoy no era el día de los de Simeone, que veían cómo una falta de Antoine se iba desviada a córner, o como se le hacía de noche al delantero francés en una internada peligrosa dentro del área pequeña. Poco después, sin muchas más ocasiones, el partido llegaba a su fin y los colchoneros eran conscientes de la ocasión que habían desperdiciado.

Tras este varapalo, son momentos de descansar y coger fuerzas de cara al importante y trascendental derbi de la semana que viene frente al Madrid. Seis son los puntos que separan al Atlético del Barcelona, pero todavía queda liga y muchos partidos. Partido a partido, llegarán las oportunidades.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *