, ,

Real Sociedad 0 – 2 Atleti: Morata vale tres puntos

Los rojiblancos se llevan una sufrida victoria, expulsión de Koke incluida, con un gran partido de Álvaro Morata, autor de los dos goles

By @AntonTuran

Los de Simeone se desplazaban a Anoeta para disputar la vigésimo sexta jornada de liga, tratar de distanciarse del Madrid y seguir en la pelea con el Barça. El partido comenzó con dominio de los locales, que poco a poco se fueron diluyendo, víctimas de la mejora y el empuje de su rival, que se tradujo en los dos goles de Morata, sin duda el mejor del encuentro. La expulsión de Koke marcó el desarrollo de la segunda mitad.

Simeone, que contaba con las bajas de Lucas, Costa y Kaliniç, salía con el once esperado: Oblak; Juanfran, Giménez, Godín, Filipe;  Saúl, Rodri, Koke, Lemar; Griezmann y Morata.

Imanol Alguacil salía también con el equipo previsto: Rulli; Zaldúa, Llorente, Raúl Navas, Theo; Zubeldia, Zurutuza, Mikel Merino; Sandro, Oyarzábal y William José.

El encuentro, que arrancaba con saque de honor de Jesús Vidal, empezaba con una Real Sociedad mejor plantada frente a un Atlético replegado, esperando para salir a la contra y algo ahogado por la alta presión de los vascos. Ese dominio, sin embargo, no se traducía en ninguna ocasión clara, más allá de algún centro sin demasiado peligro o algún que otro tiro lejano. Poco a poco, los rojiblancos iban mejorando y encontrándose, hasta tener ya en el minuto 18’ la primera gran ocasión: un malentendido entre Llorente y Rulli acaba con el balón muerto para Morata delante de la portería que el delantero no acierta a golpear. Un minuto después, el mismo Morata tendría otra gran ocasión tras rematar en el aire contra el cuerpo de Rulli un centro a medida de Koke.

Tras esas dos ocasiones el dominio rojiblanco era ya total, con un Morata desencadenado que conducía los ataques y bajaba y ganaba todos los balones y disputas. En el minuto 24’ William José se tenía que retirar con molestias, y en su lugar entraba Bautista. Pero el dominio visitante continuaba, y en el 30’ daba sus frutos: córner a favor del Atlético que centra Lemar, peina Godín y Morata fusila de un cabezazo. El 22’ lo celebraba con ‘el arquero’ de Kiko y Torres.

Pero el gol no frenaba las ganas del delantero madrileño que, tras una carrera superlativa, sacaba una falta de la nada. La falta era colgada por Koke para que el killer fusilase de nuevo, con un cabezazo picado, la red de Rulli. Los rojiblancos se ponían 0-2 y Morata celebraba eufórico. Tres goles en los últimos dos partidos. Después del segundo gol del Atlético, la Real intentaba meterse en el partido, sin suerte debido al absoluto control visitante. Antes de irse a vestuarios, Lemar lo intentaba con un disparo alto y Koke recibía la primera amarilla tras una entrada a destiempo sobre Theo.

En el descanso, Simeone decidía dar descanso a Filipe, con molestias, y dar entrada a Arias para colocar a Juanfran en el lateral izquierdo. La segunda parte comenzaba con la Real dominadora, con ganas de revertir la situación. Sin embargo, no conseguía disponer de ninguna ocasión, ya que los de Simeone estaban bien plantados, sólidos y sin fisuras. En el 58’, el argentino realizaba el segundo cambio para reforzar el centro del campo: Thomas Partey sustituía a Lemar.

El partido seguía su curso, con la Real en busca del empate sin generar ocasiones y el Atlético tranquilo y bien ordenado, hasta que en el 62’ se producía la expulsión de Koke. Otra entrada a destiempo e innecesaria, esta vez sobre Zaldúa, acababa con la segunda amarilla para el canterano, que dejaba a su equipo con uno menos. Pero la expulsión no supuso un gran cambio, ya que los visitantes se organizaron y replegaron para no pasar apuros y esperar que transcurriera el tiempo. Imanol daba entrada a Juanmi por Zurutuza y a Rubén Pardo por Zubeldia, pero nada cambiaba: la Real quería, pero no podía. En el 70’ también se iba el jugador más destacado del encuentro: Álvaro Morata. El madrileño, después de cuajar un partidazo, era sustituido por Correa.

El partido se acercaba a su fin y la Real aceleraba, sin lograr ninguna oportunidad de acercarse en el marcador, más allá de un cabezazo de Mikel Merino al que Oblak respondía con una gran intervención. Los locales sacaban un córner tras otro, pero sin peligro. La ultima ocasión estuvo en las botas de Sandro, que en el 91’ realizaba un disparo cruzado que se iba por poco. Ahí moriría el partido.

Tras esta jornada, el Atlético sigue a siete del Barça y se coloca con cinco de ventaja sobre el Madrid. Está difícil, pero todavía queda mucha liga. Toca seguir creyendo.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *