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El excéntrico e inigualable Yannick Carrasco

Por Antón Turan

Hace ya casi año y medio de una de las salidas que más controversia e incomprensión han causado en el Atlético de Madrid. Casi año y medio desde que Yannick Carrasco decidiera poner rumbo a China para empezar una nueva aventura en su carrera futbolística. Un jugador que había regalado polémica y admiración a partes iguales. Un jugador extravagante a la par que bueno.

Las malas lenguas atribuyeron su salida a una supuesta mala relación con Simeone. Otros, a problemas con los capitanes, fruto también de su carácter solitario. Hay quien incluso se atreve a llamarlo pesetero, a un jugador que dejó claro en cada ocasión que quería estar aquí, y por muchos años más. En fin. Problemas con el entrenador, con los compañeros, motivos económicos… una salida cargada de polémica y, en gran sector de la afición, estupefacción. Y más aún viendo el precio que pagó el Daliang Yifang por sus servicios: 30 millones. 30 millones por un jugador con una cláusula de 100.

Pero los días no han dejado de correr y, después de todo este tiempo, ya con esa salida superada y con los datos en la mano, éstos hablan por sí solos. Puede que duela en algún sector de la afición (a los no partidarios del belga), pero podemos afirmar rotundamente que ningún jugador fichado para la posición de Carrasco ha igualado, y ni siquiera se ha acercado, a sus estadísticas. Ni Gaitán, ni Vitolo, ni siquiera Lemar. Porque Yannick logró la temporada anterior a su salida 14 goles y 5 asistencias. Números nada malos para un jugador de banda, más si cabe en el esquema de Simeone, con 23 años en ese momento y un margen de crecimiento enorme. Un crecimiento que era esperado y ansiado por todos los colchoneros, que veían como un extremo puro, después de lograr asimilar los conceptos defensivos, había logrado triunfar en los esquemas del ‘Cholo’.

Hay un partido que puede definir perfectamente al belga. Un partido que, por desgracia, todos recordarán. Y no es otro que la final de Champions de 2016 contra el Madrid. El conjunto rojiblanco se había ido al descanso perdiendo por un gol a cero, evidenciando la necesidad de un cambio de aires, de un revulsivo. Y Simeone no dudó. En el 51’ entraba Yannick Carrasco y empezaba su particular exhibición, levantando al equipo por completo y encerrando al Madrid a base de empuje, coraje y corazón. El belga mostró todo su repertorio: velocidad, excelente conducción, regate, desequilibrio, chispa y electricidad. Cuando se echaba a correr y regateaba no había nadie que pudiera pararlo; era una pesadilla para Pepe y Ramos.  Y así fue como, en el 79’, él mismo igualó el marcador para los rojiblancos rematando a gol un excelente centro de Juanfran. El resto ya se conoce. El extremo belga estuvo a un paso de cambiar la historia del Atlético de Madrid.

Ya acabando marzo de 2019, tras el batacazo de Turín y en plena lucha por mantener la segunda plaza, empieza a haber algún que otro aficionado atlético que se acuerda del belga, por esos atributos anteriormente mencionados y el carisma que le caracteriza. En las últimas horas él mismo ha declarado: El Atlético es el club más grande de los tres en los que he jugado, y es un club especial. Y la afición era claramente una afición magnífica. Con el público que había y cómo empujaba en cada partido, cercano a los jugadores, era una afición muy especial para nosotros los futbolistas” Esto vino acompañado de alguna que otra frase de agradecimiento dirigida a Simeone: “El estilo de Simeone es un estilo colectivo de defender juntos y todo el mundo tiene que hacer un gran esfuerzo defensivo. Hay otros equipos que están más concentrados en el ataque que en la defensa, cada estilo es diferente. Pero el míster lo hizo muy bien desde que llegó y no se puede decir nada contra su manera de jugar. A los jugadores ofensivos nos gusta más un estilo ofensivo, pero yo también aprendí mucho con el estilo defensivo a nivel táctico. Para mí fue muy importante ser un jugador de Simeone”.  

Interpretable o no como un guiño al club, lo que está claro es que el Atlético no se ha ido de Yannick. No parece muy probable su vuelta, pero con ella Simeone recuperaría a un excelente extremo que permita aportar desequilibrio y velocidad al equipo, además de ayudarle a alcanzar ese margen de crecimiento que le quedaba. Y, visto lo visto, el Atlético no anda sobrado de esto.

En fin. El fútbol da muchas vueltas y Yannick Carrasco, el extravagante e inigualable belga que pudo cambiar la historia del club, parece ver con buenos ojos una posible vuelta. Quién sabe si su camino y el del Atleti se volverán a encontrar.

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