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Toni Moya; un diamante en bruto

Por Antón Turan

Antonio Moya Vega (20 de marzo de 1998, Son Servera) se presume actualmente como una de las mejores perlas de la cantera rojiblanca. Siendo uno de los capitanes del filial, intratable esta temporada, peleando por el ascenso e incluso por la primera plaza, el centrocampista mallorquín se encuentra a un nivel altísimo, siendo un fijo en su equipo y en los entrenamientos de Simeone.

Toni Moya ingresó en la academia rojiblanca en 2013, procedente del Mallorca. Desde su incorporación, ha ido quemando todas las etapas en los distintos equipos y categorías del club, siendo indiscutible en todos y llegando a ser el capitán del Juvenil de la UEFA Youth League en la 2016/2017 (además de lo mencionado anteriormente, uno de los actuales capitanes del B). Sería precisamente en esa temporada cuando lograría captar la atención del ‘Cholo’.

Pero no sería hasta la temporada pasada, la 2017/2018, cuando el joven jugador lograría debutar oficialmente con el primer equipo, en un partido de Copa frente al Elche en el Martínez Valero. Desde ese momento, el canterano ya empezaría a ser un fijo en los entrenamientos, e incluso en algunas convocatorias, hasta llegar a jugar poco después su segundo partido oficial con el primer equipo, ya en Liga, disputando los últimos minutos contra el Deportivo en el Metropolitano.

Las cualidades que lograron encandilar a Simeone, y que lo hacen destacar año tras año como un pilar fundamental en la cantera, son: su gran calidad, el buen toque de pelota, la capacidad para organizar el juego del equipo y la visión de juego. Porque la posición natural del canterano es la de mediocentro, mediocentro creativo, organizador; llegando a jugar algún partido como mediapunta, creando el juego de su equipo y jugando en todo momento con un gran criterio, tomando siempre la mejor decisión y haciendo circular rápido el balón. Toni Moya tiene un ‘guante’ en su pie derecho, lo que hace también que sea el principal lanzador de córners y faltas de su equipo, teniendo marcado en alguna ocasión algún que otro golazo desde fuera del área. Esta temporada se le puede ver con frecuencia acompañando a Cristian Rodríguez (más de talante defensivo) en el centro del campo del B, o jugando en alguna ocasión como interior en un 4-3-3.

Esta temporada, continuando con su progresión, ha aumentado todavía más su presencia en el primer equipo, disputando ya en pretemporada la International Champions Cup con los ‘mayores’. Sin embargo, el ‘Cholo’ lo ha utilizado en una posición inédita para él hasta el momento: de central. Primero, disputando la primera mitad de Copa frente al Sant Andreu, en lo que fue su tercer encuentro oficial como rojiblanco del primer equipo, y segundo, en el partido de ayer frente al Celta, donde el mallorquín respondió de manera expléndida, formando la pareja de centrales con Montero (que cuajó también un encuentro fenomenal).

Las bajas por lesión de Lucas (ya en Alemania), Saviç y, finalmente, Godín, unidas a la baja por acumulación de tarjetas de Giménez, llevaron a Simeone a usar esa dupla de centrales inédita hasta el momento. Aunque parecía que el acompañante de Montero sería el argentino (todavía sin debutar) Nehuén Pérez, el entrenador argentino decidió apoyarse en uno de sus chicos de confianza, y este no le falló. Porque Toni Moya, centrocampista creativo del Atlético B, jugó por segunda vez un partido de Liga en el Metropolitano con el Atlético de Madrid. Y lo hizo de central, contra un Celta de Vigo que, aunque no contaba con Aspas, sí lo hacía con Maxi Gómez. Casi nada.

La respuesta del canterano, con el ‘43’ a la espalda, estuvo  acorde a las expectativas del Cholo. El centrocampista puro, que en Liga sólo había disputado un par de minutos, no sólo pasó con aprobado el examen como central, sino que demostró en todo momento estar a la altura, mostrando incluso una gran salida de balón. Dicen que en estas situaciones, en estos contextos, es donde se ve a los futbolistas que realmente valen, los que de verdad tienen lo que hay que tener. Y Toni Moya lo demostró, cuajando un buen partido en una posición que no es la suya y en su primer partido completo con el primer equipo. El primero, probablemente, de muchos.

Porque Simeone ya lo sabe. Ahí tiene un pedazo de futbolista, una joya que habrá que ir puliendo poco a poco, pero que tiene muy buena pinta. Mientras, el canterano seguirá cuajando grandes actuaciones en el centro del campo del B, con el que peleará por el ascenso a segunda, aportando a ese centro del campo esa calidad y buen criterio que lo caracterizan.

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