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A la voz de Capitán

Por Jorge V. Gonzalez

Hay jugadores cuya influencia en un equipo trasciende a lo meramente futbolístico y el que nos ocupa, sin la menor duda, es uno de ellos.

Madrileño de nacimiento, atlético de corazón y sentimiento. Tuvo dos etapas bien diferenciadas como futbolista en nuestro club. Una primera acabó con su marcha a un Real Zaragoza donde se acabó convirtiendo definitivamente en el gran jugador y capitán que finalmente acabaría ocupando un lugar entre los más grandes de la historia de nuestro querido club y una segunda etapa en la que se acabaría convirtiendo en lo que hoy es para cada uno de nosotros.

Como jugador, mediocentro de fuerza, brillante tácticamente, la prolongación de un Simeone para el que fue un jugador absolutamente insustituible, pero como comentábamos al principio de este artículo, la influencia de Gabriel Fernández va muchísimo más allá de lo meramente futbolístico por su influencia en todo el entorno del club:

Siempre fue, para el equipo técnico un ejemplo, para sus compañeros un referente y un faro al que todos miraban en los momentos más difíciles y para la afición uno de los mejores capitanes de la historia del Atlético de Madrid y uno de esos jugadores que jamás se olvidan.

Ayer tuvo el detalle de robarle unos minutos a sus hijos para atender a los micrófonos de radio Neptuno y por ello le estaremos siempre agradecidos porque por encima de todo, los que formamos parte de esta locura, somos aficionados del Atleti y nos sentimos muy agradecidos por haber pasado este rato con Gabi y por haber podido hacerle llegar sus palabras a todos los radioatléticos que fielmente nos escuchan.

Por cuestiones  técnicas, ajenas a la voluntad de este medio y de cada uno de mis compañeros no pude saludar al gran capitán, por eso necesitaba escribir sobre él y sobre lo que ha supuesto y supone para mi y para cada aficionado de este sentimiento llamado Atlético de Madrid.

Le lleguen o no estas palabras, podamos o no hablar en algún momento con jugadores de la trascendencia del que nos ocupa, hay algo que nos une a ellos para siempre porque cada vez que los vemos jugar de rojiblanco y al escuchar cada una de sus declaraciones, sentimos que alguien como nosotros, uno de los nuestros, está ahí representándonos de la mejor manera y al verlo, en medio de los quehaceres diarios, sientes por un instante que, de alguna manera, estás tú ahí.

No sabes, Gabriel, lo que eso supone para nosotros.

Gracias por tanto, eterno capitán.

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