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Vuelve pronto, Fernando

Por Luis C. Arcos

No podía dejar pasar el momento de escribir sobre Fernando Torres. Uno de mis ídolos futbolisticos. Un chico que me llegó al corazón desde el primer momento en que lo vi en ese torneo de Brunete, donde hasta la camiseta le parecía grande. Un niño que se tenía que hacer grande. Un niño que estaba llamado a hacer cosas importantes. Y vaya si las ha hecho.

Fernando Torres. Qué bien suena su nombre. Y cuantas cosas me trae a la cabeza. Recuerdo su debut. Fue contra el Leganés, de la mano de Luis Aragonés, cuando el Atleti estaba penando por la Segunda división. Ese niño pecoso que había dado un estirón, desde aquel torneo de Brunete, pero que seguía teniendo esa cara aniñada. Un chico que ya se le veía especial. Un chaval que lo único que tenía de chaval era su cara, y su desparpajo. Pero que técnicamente ya se le vislumbraban cosas de auténtico crack. Pronto se pudo ver que este chico estaba llamado a conseguir cosas muy grandes.

No tardó mucho en que su nombre fuese uno de los más nombrados de la Liga. Ya, en Primera, no se me olvidará aquel gol que le hizo al Betis. Un gol que para mí, ha sido uno de los mejores goles de Torres en su carrera, y el más bonito que marcó con la zamarra colchonera.

Tristemente, por aquella época, no tenía un equipo, a su alrededor, acorde a su calidad, y fue, tras un 1-6, contra el Barcelona, en el que ya acabó tomando la decisión de salir de su equipo, del equipo de su vida, rumbo a Liverpool. Sus propios compañeros en el vestuario ya le regalaron un brazalete de capitán con el «You’ll never walk alone«, en su parte interior. Ahí, me hice un poco más, aún, del Liverpool. No podía haber elegido otro equipo mejor. Allí demostró, internacionalmente, lo gran jugador que es, y se hizo querer por todos sus compañeros, y por toda la hinchada red. Hizo una temporada fantástica, codeándose en Liga, y disputando el trofeo de máximo goleador al mismísimo Cristiano Ronaldo, del Manchester United.

Fernando Torres. Qué se puede decir de él. Todo grande. Como él. También recuerdo aquella Eurocopa que nos dio. Yo ya sabía que este chico nos daría algún título. Siempre dio la cara en todas las categorías inferiores con la selección y siempre estuvo ahí en las finales. Y no nos decepcionó. Aquella final, con un gol a Alemania que nos dio el título. Y aquella celebración, en la que nos paseó a todos los atléticos. Aquella celebración donde todos los aficionados colchoneros disfrutamos y nos sentimos orgullosos de un jugador que llevaba el escudo del Atleti por bandera durante todo el tiempo. Orgulloso él, y orgullosos nosotros de un jugador, y una persona como él.

Fernando Torres. Como jugador, lo ha ganado prácticamente todo. Champions, Eurocopa, Mundial, Europa League… Un grande entre los grandes, aunque haya habido una parte de este país, que lo quisieran ningunear, por envidias, probablemente, y sin ningún fundamento. Bueno, uno si. Que era del Atleti.

Pero yo me quedo, aún más con el Fernando Torres, persona. Humilde, buena persona, pausado, carismático, enternecedor… Nuestro niño. Recuerdo su vuelta al Atleti, y diciendo, ante 55.000 personas, en el día de su presentación, que no entendía qué había hecho él para ese recibimiento, y cómo se le quería tanto. Hay mucho más que decir? Un chico que disfrutó, como si de su único título se tratase, de la Europa League conseguida con el Atleti. Era su título. El título que le faltaba. El título ganado con el equipo de su corazón. Ese día vi al niño que llevaba Fernando Torres en su interior. Emocionado, disfrutando como el que más, y con atisbos de haberse quitado un peso de encima. Levantar al cielo un título con su Atleti.

Y qué decir de su despedida en el Metropolitano. Qué decir!!! Hizo que se nos saltaran las lágrimas a todos los aficionados. Esa bola en el estómago duró mucho tiempo. Incluso viendo los reportajes, los resúmenes, las imágenes en YouTube (no sé las veces que lo habré visto). Con cada una de las visualizaciones, la bola del estómago volvía a aparecer.

Ahora, después de su paso por el fútbol japonés, Fernando Torres ha decidido poner fin a su carrera profesional. Ha colgado las botas definitivamente. Ha sido el final del jugador, pero el principio de una leyenda, y, quién sabe, si el principio de algo nuevo, en un futuro en el Atleti, su Atleti. El equipo que siempre llevará en su corazón.

Fernando Torres, siempre te llevaré en el corazón. Siempre. Y espero que vuelvas pronto. Ahora, toma el tiempo necesario para prepararte para ello. Y espero que algún día podamos volverte a ver, de nuevo, en el Atleti. Tu Atleti. Nuestro Atleti.

Muchas gracias, Fernando. Por darnos tanto. Por ser como eres. Por hacernos disfrutar tanto. Por todo. Muchas gracias, Fernando Torres.

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